
Este artículo aborda la brecha de rendimiento educativo del alumnado inmigrante en España, una cuestión crucial dada la tendencia al alza de estudiantes extranjeros en las aulas. Su objetivo principal es analizar las barreras lingüísticas a las que se enfrentan estos estudiantes, debido a su limitado conocimiento del español como lengua de instrucción (ELI). Partiendo de la distinción de Cummins entre las habilidades básicas de comunicación interpersonal (BICS) y el dominio cognitivo-académico del lenguaje (CALP), se analizan los problemas concretos de los cuatro ámbitos que conforman esta última competencia. Además, se ofrecen posibles líneas de actuación para que cualquier docente disponga de herramientas con las que facilitar el acceso de estos estudiantes a los contenidos académicos y, por tanto, al conocimiento, lo que contribuirá a una educación más equitativa e inclusiva.