
Las diferencias entre lenguas no solo se manifiestan en sus estructuras gramaticales, sino también en la forma en que cada comunidad categoriza y conceptualiza la experiencia. Este trabajo examina, desde la perspectiva de la lingüística cognitiva, las divergencias semánticas entre algunas palabras comunes en español y japonés, como llevar, vivir o playa, y cómo dichas diferencias reflejan marcos conceptuales distintos. Se argumenta que estas divergencias tienen implicaciones directas para la enseñanza del español como lengua extranjera (ELE), ya que la traducción literal o la enseñanza basada exclusivamente en equivalencias puede llevar a malentendidos o a una comprensión limitada. A partir del análisis de ejemplos concretos, se propone una enseñanza basada en el desarrollo de esquemas conceptuales amplios, apoyados por comparaciones interlingüísticas y el uso de marcos culturales.