
Asocio a Juan Felipe, en su cometido en Cursos Internacionales tanto en Salamanca como en una infinitud de países del mundo, con elementos de la Fachada de la Universidad de Salamanca a los que he vuelto mi mirada. Asimismo, como profesor, brindó a la Facultad de Filología la potencia perenne de sus clases. La magnífica labor de los que han pasado por ella y la luz de su conocimiento han sobrevivido al tiempo no exentos de luchas y rivalidades, y sirven para que nuevos estudiosos peregrinen hasta ella, buscando la excelencia en sus huellas. Este halo que emana y transciende de la Universidad es como una armadura que nos blinda, como un talismán que nos cobija. Así, aquí camino por significados e interpretaciones, en una mirada que se desea merecedora del acto de detenidamente analizar la Fachada y, una vez más, redescubrirla.